Páginas

Skate y espacio público





El skateboard apareció en mi, no sé cómo, tengo algunas ideas vagas de cuando.
Siempre me llamó la atención.
Con el correr de los años mi percepción ha ido cambiando.
Al principio me gustaba porque traumaba, pero era porque me hacía olvidar todo, en general el deporte ayuda a eso, siempre y cuando no tenga fines competitivos.
Era entretención, pero te llevaba a hacer vida social, a reírte con los amigos, a reírte de lo que veías en la calle pasar, conversar con los vagos, los ebrios, las abuelas, los niños, los ancianos, los transeúntes en general.
Hace un par de año empecé a ver algo que antes no veía. ¿Porqué es que te echan de los lugares cuando andas?
¿Porqué? Porque se trata de la violación a la propiedad privada, en este sentido, estás atacando la propiedad privada, rompes el derecho a la propiedad, fundamento principal del liberalismo (la propiedad privada nace como concepto gracias a John Locke, Stuart Mill, la crean para formar la riqueza y la desigualdad entre las personas, se supone). Desde una óptica marxista y lo que significa la propiedad privada, el skateboard, rompe con esta, se sitúa en un constante diálogo con la propiedad privada así como con los espacios públicos, en dialogo permanente con las plazas públicas, estos lugares destinados antiguamente para que los ciudadanos se encuentren, se conozcan, desarrollen la vida pública, debatan y hagan vida social, que han ido perdiendo este potencial y se han trasladado a los malls (por eso existe la crítica al mall como lugar en dónde se pierde el findel espacio público y la vida cívica, por eso existe la "plaza de la ciudadanía" el ágora), ahí nosotros no intervenimos, no interactúamos más allá que con el mundo material es por esta razón el cambio de estós hacia la ciudad, con una infraestructura un poco más abierta a la ciudad (musho).
Bueno es por esta razón que se podría entender el skateboard como un deporte bastante marxista por así decirlo o más bien anarquista, que no cree en el poder y en la propiedad privada. (Léase La Propiedad de Proudon; Proudon fue un autor francés que criticaba a Marx, le contestaba desde la óptica anarquista, si, por medio de cartas)
Pero no quiero irme por las ramas. Aquí lo principal es demostrar que el skate está en un constante diálogo con el espacio público, con la violación a la propiedad privada y además sumarle que el pasar, el ruido que genera, y el cómo irrumpe en la vía pública provoca que este se trasnforme en una plataforma de transgresión en la ciudad y todo lo que se le cruce, ahí donde vemos una línea (entiéndase una visión que hace que tu te imagines algo que un transeúnte o civil común y corriente no ve, pero tu con tu skate si) está el ruido, está el hacer algo con aquello para lo que no estaba pensado, es decir tu reciclas el lugar para acomodarlo, adaptarlo o como quieran llamarle, pero le das una nueva utilidad a ese lugar.
Transgredir las reglas eso hace el skateboard, es su constante.
Aunque debo confesarlo a mi no me gusta mucho transgredir las reglas, si me gusta el skateboard y su capacidad de trasngredirlas, de poder irrumpir en la calle, que todos los transeúntes se asusten, provocarlos demostrarles que mientras ellos van a pie y aunque sea en bicicleta o medio de transporte que sea, el skateboard tiene otras variables que estos otros no tienen, que estás en un contacto mucho más fuerte con la ciudad, el cemento, el sentir el olor a polvo en tus manos.
Es extraño, pero tras estos años de prácticarlo me di cuenta de cómo esta trasngresión la podía llevar a un plano más fuerte y combinarlo con los dibujos que hago, es decir una doble performance, mostrar mi arte y patinar a la vez usando mi skateboard, aquél que me llevó a sentir algo más por el dibujo y aprovecharlo.
Ojalá se vengan más sesiones así.



Les muestro lo que resultó y el porqué lo hice.

No hay comentarios: